Entrevista a Jesús Hernández Galán

“Las mejoras de accesibilidad no solo mejora la calidad de vida de personas con discapacidad sino que hace más confortable la vida de toda la población”

Las ciudades son hervideros de ideas, comercio, cultura, ciencia, productividad, desarrollo social y mucho más. En el mejor de los casos, las ciudades han permitido a las personas progresar social y económicamente. Sin embargo, en términos de accesibilidad e inclusión queda mucho por hacer y dónde la tecnología móvil puede ser un elemento clave. Para analizar los avances en la accesibilidad hablamos con Jesús Hernández Galán, Director de Accesibilidad Universal en la Fundación ONCE.

  • Pregunta: Cómo las nuevas tecnologías, especialmente las tecnologías móviles, han mejorado o cambiado la calidad de vida de las personas con discapacidad?

Jesús Hernández: Al principio de la telefonía móvil la falta de accesibilidad dejaba a grandes colectivos excluidos de esa tecnología. Cuando aparecieron las pantallas táctiles las personas ciegas no tenían ningún tipo de feedback sonoro a través de esas pantallas lo que supuso una barrera para este colectivo. Ha habido grandes compañías de la tecnología móvil que han generado soluciones de accesibilidad para que estas personas puedan captar esa información. Yo en mi caso voy en silla de ruedas y tengo problemas de manipulación, si recordamos cuando los teléfonos móviles eran cada vez más pequeños, con las letras del teclado cada vez más juntas, me generaban verdaderos problemas para poder marcar teclas en esos teclados.

Las tecnologías pueden mejorar la calidad de vida siempre y cuando se adapten a las capacidades funcionales de los individuos, si, por el contrario, no se adaptan a esas capacidades funcionales lo que generan es una importante exclusión.

  • P: Qué tiene que tener en cuenta un desarrollador, una startup para diseñar Apps móviles que sean universalmente accesibles?

JH: Para las páginas web ya existen unos estándares desarrollados por la WAI en el que se detalla cómo una web puede ser accesible, sin embargo para las apps empezamos a tener problemas. En Fundación Once y en el grupo empresarial ILUNION hay una unidad de accesibilidad que ha desarrollado una metodología para hacer evaluación de las apps para que sean totalmente accesibles. Lo que tenemos son las características que debe recoger  cualquier app para que pueda ser utilizada por cualquier persona.

  • P: En qué estado se encuentra el proyecto piloto para facilitar mediante apps en dispositivos móviles y balizas de radiofrecuencia la orientación de personas con discapacidades visuales que se aplicará en Barcelona?

JH: El proyecto está en fase de desarrollo en colaboración con la Fundación Vodafone y la Fundación TMB. Estamos haciendo pruebas de usuario y posteriormente hacerlo extensible al resto de las estaciones de la ciudad. Como anécdota, cuando hicimos la presentación del proyecto en el metro de Barcelona, me acerqué a comprar una botella de agua a un quiosco de la estación y me pregunto la señora que estaba en el mostrador sobre la presentación del proyecto. Le expliqué que estábamos desarrollando una aplicación y un sistema de ayuda para orientar a la gente  dentro del metro. Ella me dijo que ya era hora que esta iniciativa se produjera porque en el quiosco le preguntan continuamente  como se va a una línea u otra. Con lo cual, una solución de esta características pensada para las personas que más difícil lo tienen, especialmente personas ciegas o personas con discapacidad intelectual, también puede servir para cualquier persona como un turista que no habla nuestro idioma, para alguien que esté desorientado, para las personas mayores…En este sentido, esta aplicación  entendemos que va a ser muy útil.

  • P: Hay una fecha en el horizonte para el lanzamiento de la aplicación?

JH: El dia 17 de febrero haremos una presentación, empezaremos a implantarla y esperamos que en el mes de marzo ya esté en pleno funcionamiento.

 

Entrevista a Jesús Hernández Galán

  • P: Poco a poco las ciudades, sobretodo occidentales, se van construyendo o diseñando de forma más inclusiva. El objetivo nº11 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacen una clara apuesta por ciudades sostenibles. ¿Cómo se plantea la accesibilidad en las principales ciudades europeas para el cumplimiento de la agenda 2030?

JH: Nos queda bastante por recorrer, pero lo que sobretodo nos falta es concienciación y sensibilización de la clase política y formación a nivel técnico. Ahora mismo nos encontramos en un momento crucial ya que se está hablando mucho del concepto de SmartCities. Este concepto tiene un enfoque de ahorro y de eficiencia energética y otro muy tecnológico como la implantación de sensores que monitoricen la ciudad  para que sepamos en todo momento qué ocurre en la ciudad en términos de movilidad, la recogida de basuras, las emisiones de Co2, etc. Pero se deja fuera  el tema de la accesibilidad. En la Fundación ONCE hemos desarrollado el concepto de Smart Human City entendiendo la ciudad con el foco en la persona que es algo que hemos echado en falta y que creo que ahora mismo empieza a dar un giro importante. Empezamos a ser conscientes de la importancia que puede tener el desarrollo sostenible con el desarrollo humano en una ciudad para ayudar a los colectivos más desfavorecidos, como podemos ser las personas con discapacidad. Soy vocal del consejo asesor de la Red Española de Desarrollo Sostenible en donde estamos intentando introducir todas las cuestiones de accesibilidad  para que las ciudades del futuro se desarrollen de manera sostenible y accesible, porque sino no tendría ningún sentido.

  • P: En los países en desarrollo, la accesibilidad es todo un reto, ¿Cuáles son las medidas más inmediatas que se tendrían que aplicar en grandes urbes como Nairobi, Bogotá o Johannesburgo?

JH: En estas ciudades tienen temas prioritarios al de la accesibilidad. Sin embargo, es un error grandísimo no trabajar de forma paralela incorporando todos los criterios de diseño para todas las personas en todas las actuaciones que se realicen. También se debe dar formación a los técnicos para que sea efectiva la inclusión  y  trabajar también en la mejora de errores que se han podido cometer en el pasado.

Según la OMS, en el mundo hay 1000 millones de personas con discapacidad, entorno al 15% de la población, en países en desarrollo la tasa es mayor que los países desarrollados. En España la tasa está alrededor del 9%. Según el plan de accesibilidad de Españ,a entorno el 40% de la población ve mejorada  su calidad de vida  on las medidas de accesibilidad adoptadas.

He visto en algunos casos donde se construyen metros en algunas grandes ciudades en desarrollo sin tener en cuenta cuestiones de accesibilidad que sí que se han tenido en cuenta en España. Hay que tener esta idea también en ciudades desarrolladas, como por ejemplo en París o Milán, donde hay u metro bastante complicado en términos de accesibilidad. España es uno de los grandes líderes en materia de accesibilidad  y eso es fruto de la asistencia de la Fundación ONCE.

En países en desarrollo he visto iniciativas interesantes y creativas desde la responsabilidad social corporativa en México como el proyecto “apadrina una esquina” donde una empresa pagara los costes del rebaje de aceras en un cruce.

Tenemos que tener en cuenta que las mejoras de accesibilidad no solo mejora la calidad de vida de personas con discapacidad sino que hace más confortable la vida de toda la población.