Drones para agilizar el test y el diagnóstico de VIH a niños en Malawi

Según UNAIDS, en Malawi una de cada diez personas en el país son seropositivas, entre ellas 17.000 niños y niñas. En 2013, más de un millón de habitantes vivían con la enfermedad y 48.000 personas murieron a causa del VIH. Según Unicef, aunque el 90% de las mujeres embarazadas conocían su VIH status, ha habido un descenso en el número de tests a niños y bebes. En 2014,  nacieron alrededor de 40.000 niños y niñas de madres con el VIH. La calidad de la atención a estos bebés depende de un diagnóstico temprano que requiere la recogida de una muestra de sangre para que sea analizada en el laboratorio. Estas muestras se transportan en motocicletas o en ambulancias por carretera, cuyo estado irregular y los baches retrasan la llegada de las muestras al laboratorio, tanto en los trayectos cortos como los de larga distancia.

El gobierno del país y Unicef han empezado una prueba piloto que consiste en el uso de drones con el objetivo de explorar vías más económicas y efectivas para reducir los tiempos de espera de los test de VIH en niños. El transporte de los test en los drones, además de reducir el tiempo de espera, puede ser integrado en el sistema de salud como una alternativa al transporte por carreteras.

En Malawi, de media se tardan 11 días en recibir en los laboratorios las muestras de los test de VIH recogidos en la clínicas locales, y más de ocho semanas para tener los resultados de los test de nuevo en las clínicas locales. Con el uso de drones, se espera haya una diferencia notable en estos procedimientos y que los niños diagnosticados con HIV reciban de manera más rápida su tratamiento antirretroviral, y reducir así, la mortalidad infantil a causa de esta enfermedad.

En la primera prueba piloto, el drón, de un metro de longitud y diseñado por la compañía estadounidense líder en la creación de drones logísticos Matternet, viajó diez quilómetros desde una clínica local al laboratorio del hospital Kamuzu, situado en Lilongwe, la capital del país. Para indicar la ruta a seguir por el drón tan solo se necesita un teléfono móvil con señal de GPS para indicar el lugar de destino del aparato. Con este trayecto, el dispositivo se convertía en el primer vehículo aéreo no tripulado utilizado en el continente africano para mejorar los servicios de VIH. Con el éxito de esta experiencia piloto, el gobierno y Unicef están considerando utilizar drones para transportar otro tipo de tests médicos y muestras de sangre desde clínicas rurales a los laboratorios para evitar el transporte por carreteras y reducir el coste del combustible. Para Angela Travis, de UNICEF Malawi, el uso de drones es “más económico, fácil y más ligero y podría suponer una revolución en el transporte de muestras y test desde las zonas más rurales del continente africano”.
Malawi también ha sido un país pionero en la adopción del programa de Option B+ promovido por Unicef con el objetivo de eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH. El programa garantiza el tratamiento para todo la vida a madres seropositivas e incluye un sistema de aviso y consejo vía SMS para reducir las tasas de transmisión de VIH.

Otra iniciativa en salud con drones es la llevada a cabo para mantener la cadena de frío de las vacunes contra la polio. La empresa de telecomunicaciones de los Emiratos Árabes Unidos, Etisalat, esta diseñando drones especiales para que transporten estas vacunas a los sitos más remots de África y Ásia, recargando las cajas frigoríficas y las baterías de los propios drones en las llamadas “GSM Base Stations” asegurando un control de la temperatura y de la ruta a través de las redes vía satélite o por GSM.